Thomas Piketty volvió a poner sobre la mesa una idea ambiciosa: crear una moneda internacional basada en una canasta de divisas para reemplazar el peso del dólar y financiar desarrollo, clima y salud con un sistema más equilibrado.
El economista francés, autor de El capital en el siglo XXI, sostiene que la economía de Estados Unidos ya no tiene el mismo peso que después de la Segunda Guerra Mundial y que eso vuelve insostenible que el dólar siga funcionando como moneda internacional dominante.
Por qué importa ahora
Piketty dice que ese desajuste no solo afecta al resto del mundo. También, según él, alimenta el déficit comercial de Estados Unidos y empuja tensiones geopolíticas.
En la entrevista con BBC Brasil, adaptada por BBC Mundo, habló de una "visión trumpista del futuro" que, a su juicio, no resuelve ni el desarrollo ni los problemas ambientales. Frente a eso, confía en que el mundo avance hacia un orden multipolar, con más peso de las fuerzas democráticas y presión del sur global.
Qué propone
Las ideas aparecen reunidas en el Proyecto de Justicia Global, del Laboratorio de Desigualdad Mundial, un centro de investigación con sede en la Escuela de Economía de París.
Entre las propuestas figuran una moneda internacional única, una reducción de las horas de trabajo a menos de la mitad y medidas para nivelar el ingreso per cápita.
Piketty también plantea cambios en el sistema tributario internacional para gravar a los multimillonarios. Recordó que en la cumbre del G20 de 2024, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, propuso un impuesto global a las grandes fortunas, con respaldo de Sudáfrica y otros países.
Para él, que ese tema se discutiera en el G20 ya fue una señal de que la demanda de justicia económica y climática está sobre la mesa.
La otra cara del debate
El economista admite que no ve fácil un consenso total en la ONU, el Fondo Monetario Internacional (FMI) o el Banco Mundial. Por eso habla de una "coalición incompleta": un grupo de países que avance aunque no estén todos, incluso sin Estados Unidos en algunos casos.
Esa lógica ya aparece en la convención fiscal que se discute en la ONU, donde se busca abrir espacio a más actores, sobre todo del sur global. Piketty dice que la idea es evitar que las riquezas sigan saliendo de los países más pobres en beneficio de las economías del norte.
También señaló un dato técnico con peso político: en el FMI, un país que controla el 15% de los votos puede vetar decisiones clave, entre ellas la emisión de Derechos Especiales de Giro (DEG), que algunos consideran un posible embrión de moneda internacional. Estados Unidos tiene ese porcentaje.
Qué significa para ti
Lo que Piketty discute es quién pone las reglas del dinero, cómo se financian las inversiones climáticas y qué países tienen más voz.
Su propuesta no está aprobada. Pero sí marca hacia dónde quiere empujar una parte del debate internacional: menos hegemonía del dólar, más coordinación fiscal y más espacio para los países que hoy pesan menos.
Qué viene
Piketty cree que en un futuro relativamente próximo habrá países que avanzarán juntos para gravar a los multimillonarios y crear un nuevo sistema monetario internacional.
La discusión seguirá en la ONU y en los foros donde se decida si esas ideas ganan apoyo suficiente.
Fuentes
Foto: BBC News Mundo.
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