Mariangélica Medrano fue al Hospital General de los Valles del Tuy, en Ocumare, el 15 de octubre con una preocupación concreta: sintió un pequeño bulto en su seno izquierdo y quería hacerse una mamografía gratuita. La respuesta, según contó, fue que el mamógrafo estaba fuera de servicio “desde hace mucho tiempo”.
Su caso resume la brecha que atraviesa el llamado Mes Rosa en Venezuela. Mientras las campañas oficiales llenan redes y comercios de lazos rosados, muchas mujeres chocan con una realidad más dura: equipos públicos dañados, listas de espera y estudios privados que cuestan más de lo que muchas familias pueden pagar.
De acuerdo con las proyecciones de la Sociedad Anticancerosa de Venezuela (SAV), antes de que termine el año se registrarán 9.354 nuevos diagnósticos de cáncer de mama, unos 25 al día. La enfermedad sigue siendo la primera causa de muerte oncológica femenina en el país, con 4.080 fallecimientos estimados, es decir, unas 10 mujeres por día.
El costo de hacerse un chequeo
El diagnóstico temprano, que en otros lugares depende de controles regulares, en Venezuela está atado al bolsillo. El reportaje de El Pitazo señala que en Caracas una mamografía puede costar entre 25 y 30 dólares en fundaciones o centros populares, mientras que paquetes con mamografía, ecosonograma y consulta especializada suben a entre 48 y 60 dólares.
En centros privados de alta gama, el precio puede llegar a entre 80 y 130 dólares. En el Zulia, una ecografía mamaria y una mamografía rondan entre 35 y 60 dólares cada una, y una resonancia magnética puede alcanzar los 350 dólares.
Ángel Urdaneta, director de la Fundación Voces de Esperanza y sobreviviente de cáncer de mama, dijo que un paciente oncológico necesita al menos 1.000 dólares para costear un chequeo general. Y si el primer estudio muestra sospechas de malignidad, el gasto se dispara.
Qué pasa en el sistema público
La nota detalla que en varios estados los hospitales públicos tienen pocos mamógrafos operativos o directamente dañados. En Portuguesa, por ejemplo, algunas instituciones cuentan con equipos para ecosonogramas mamarios, pero sus mamógrafos permanecen inservibles. En otros centros, la alternativa gratuita implica listas de espera.
A eso se suma una realidad económica que complica todo: el salario mínimo es inferior a un dólar y buena parte de los ingresos depende de bonificaciones. Para muchas mujeres, hacerse un estudio preventivo no es una rutina médica sino una decisión financiera.
Juan Saavedra, gerente de Comunicaciones y Relaciones Institucionales de la SAV, insistió en que las mujeres se hagan la mamografía y el ecosonograma mamario de control a partir de los 35 años. La sociedad también recomienda hábitos como controlar el peso, alimentarse bien, evitar el sedentarismo y limitar el alcohol.
Qué significa para ti
- Si vives en Venezuela y tienes más de 35 años, la SAV recomienda hacer mamografía y ecosonograma mamario de control.
- En centros privados, los precios varían mucho según la ciudad y la tecnología disponible.
- Si dependes del sistema público, podrías encontrar equipos dañados o esperar semanas por una cita.
Qué viene
Octubre sigue siendo el mes de las campañas, pero la pregunta de fondo no cambia: cuántas mujeres podrán llegar a tiempo a un examen antes de que el costo, la espera o la falta de equipos les cierre la puerta.
Fuentes
Foto: El Pitazo.
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