En el Puncak Jaya de Papúa, en Indonesia, ya solo quedan pequeñas áreas de nieve y hielo.
No se trata solo de hielo. Es el último hielo tropical que queda entre los Andes y el Himalaya, según la BBC, y también un lugar sagrado para varios pueblos indígenas de la región.
Por qué importa ahora
La cobertura glaciar alrededor de la cima pasó de casi 1.900 hectáreas en el siglo XIX a unas 16 hectáreas en la actualidad, de acuerdo con la BBC. En el tramo de 300 kilómetros de la Cordillera Sudirman, donde hace un siglo había nieve y hielo permanentes en cuatro picos principales, ahora queda apenas una franja en torno al Puncak Jaya, también llamado Pirámide de Carstensz.
Eso preocupa por dos razones distintas. Para los científicos, estos hielos guardan núcleos que permiten leer el clima del pasado. Para comunidades como los moni y los amungme, la montaña tiene un valor espiritual profundo.
Un archivo que se pierde
Marie Šabacká, ecóloga checa especializada en glaciares, viajó a Puncak Jaya en marzo con la idea de ser una de las últimas científicas en estudiar la llamada nieve eterna de Papúa. Dijo que estos glaciares son únicos porque están separados de otros sistemas glaciales por miles de kilómetros.
Los núcleos de hielo extraídos allí conservan señales de la historia climática. Sirven para entender las condiciones atmosféricas de la región y también los cambios en las aguas cálidas del Pacífico tropical y del Pacífico occidental que rodean la isla.
Pero ese registro está desapareciendo antes de que pueda estudiarse a fondo. Šabacká atribuye el retroceso al calentamiento de la atmósfera provocado por la actividad humana, incluida la quema de carbón, petróleo y gas. A medida que suben las temperaturas, explicó, la línea de congelación se mueve hacia arriba en las montañas y más precipitación cae como lluvia en vez de nieve.
El fenómeno de El Niño puede acelerar el proceso, mientras que la nubosidad, las nevadas y la topografía local también influyen en la velocidad del deshielo.
La montaña como centro espiritual
Para el pueblo moni, el Puncak Jaya es Mbainggela, un lugar donde creen que velan sus antepasados. Para el pueblo amungme, la cordillera es Nemangkawi, o la “Flecha Blanca”.
Elfrida Natkime, una joven amungme, explicó que sus padres y abuelos rezaban para que sus hijos tuvieran “corazones como la Flecha Blanca”, es decir, que no se desviaran del camino correcto. Según esa tradición, la montaña simboliza honestidad, pureza e integridad moral.
Adolfina Kum, activista ambiental amungme, comparó la pérdida del hielo con la destrucción de un lugar sagrado. “¿Cómo se sentirían los musulmanes si se destruyera La Meca? ¿Cómo se sentirían los católicos si se destruyeran Roma o el Vaticano?”, preguntó. “Para el pueblo amungme, eso es lo que se siente cuando se destruye Nemangkawi”.
Lo que significa para ti
Según la BBC, también borra parte de un paisaje cultural y biológico que ha sobrevivido hasta ahora en una zona muy cercana al ecuador, donde el hielo permanente solo puede existir en condiciones muy limitadas.
Además, el cambio ya está ocurriendo: desde principios de la década de 2000 hasta 2025, el área glaciar se redujo un 95%, según el investigador danés Klaus Thymann, que trabajó con drones y mapeo tridimensional para documentar lo que queda.
Qué viene
Los científicos siguen corriendo para registrar el hielo antes de que desaparezca.
Fuentes
Foto: BBC News Mundo.
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