Pete Hegseth anunció en la base del Cuerpo de Marines de Quantico, en Virginia, que el ejército de Estados Unidos recortará 20% de sus generales y almirantes y creará un nuevo mando de cuatro estrellas para coordinar capacidades autónomas y robóticas.
Hegseth habló ante oficiales jóvenes y tropas. Dijo que la reducción debe completarse para enero y la describió como “accountability”, parte de una reforma más amplia con la que ha buscado reducir lo que llama cultura “woke” dentro de las fuerzas armadas.
Por qué importa ahora
El cambio llega mientras Estados Unidos sigue en una guerra con Irán, sin un final claro, y mientras el Pentágono acelera su apuesta por drones y sistemas no tripulados.
Según la información divulgada, Hegseth ordenó a todos los servicios duplicar el recorte del 10% que había pedido la primavera pasada para unos 800 puestos de oficiales de bandera y generales. La reducción total del 20% debe quedar lista para enero.
Qué anunció el Pentágono
El secretario de Defensa también dijo que se creará un mando nuevo de cuatro estrellas para supervisar el despliegue de capacidades autónomas y robóticas. Lo presentó como “el cambio en tiempos de paz más rápido de la historia militar moderna”.
El anuncio llega un mes después de que funcionarios señalaran que una unidad del Ejército basada en Europa, especializada en guerra con drones, había recibido la orden de volver a ser un batallón de infantería tradicional. Después, legisladores pidieron explicaciones, en medio de la preocupación por la rapidez con que cambian las tácticas en el campo de batalla.
Hegseth también volvió a hablar de recortes a programas de diversidad, de una revisión de unidades de combate terrestre con mujeres y de un nuevo programa de evaluación por “deficiencia de testosterona” entre el personal masculino.
Las críticas que ya aparecieron
La reducción del alto mando despertó dudas en el Congreso. Algunos legisladores la han descrito como una “purga” de las filas más altas, con efectos que podrían tardar años en revertirse.
El senador demócrata Mark Kelly, de Arizona y ex piloto de combate de la Marina, dijo que Hegseth tiene un “deep-seated grievance about leadership in the military” y que está “purging a generation of great leaders of the military”. Afirmó que el costo de esa decisión se sentirá por una generación.
El republicano Mike Rounds, de Dakota del Sur e integrante del Comité de Servicios Armados del Senado, dijo que quiere entender la lógica detrás del recorte. “If it’s simply a matter of eliminating a very heavy top, there may be some validity to it, but I want to see it first”, señaló.
La nota de ABC News también recuerda que Trump o Hegseth ya han despedido o empujado a retirarse a más de dos docenas de líderes militares desde que asumieron el cargo, incluido el principal oficial uniformado del Ejército, el general Randy George. Entre las salidas también hubo varios oficiales de alto rango que eran mujeres o personas de color.
Qué viene
El Pentágono tiene hasta enero para completar la reducción ordenada. La nota dice que los nuevos recortes podrían incluir a cualquier general de una estrella o superior, o a un oficial de rango equivalente en la Marina.
También queda por ver cómo se cubrirán, o no, las posiciones que queden vacantes. La ley fija cuántos puestos de general puede tener el ejército, pero el Pentágono puede dejar algunos sin ocupar al no enviar reemplazos al Congreso.
Fuentes
Foto: David B. Gleason / Wikimedia Commons (CC BY-SA 2.0)
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